jueves, 18 de julio de 2013

BINOCULARES: Raúl Zurita ^ Victoria Guerrero. Poemas de: Zurita + Guerrero


RAÚL ZURITA

Little Boy

5

Levanto los ojos desde la playa y el perfil amoratado de
los cerros de Valparaíso se me abalanza en la creciente
luz del amanecer. Como si viniesen de hace millares de
años, recuerdo los borrosos restos de una vida: cuatro
matrimonios, hijos ya grandes, y luego los fragmentos de
la noche anterior (una borrachera de estudiantes, una
pelea, unas carreras en la oscuridad y de golpe, a mi
lado, el sonido del mar, definitivo, agudo como un
chillido). Debo haberme metido al mar vestido porque
tengo la ropa  empapada. Me saco los zapatos y empiezo
a caminar desde esa vida. Mientras avanzo mis pies se
hunden en la arena que se va volviendo más rígida, más
dura y fría, y al bajar los ojos veo la granulosidad oscura
del pavimento y al lado la línea férrea. Reparo entonces
en las puntas de mis zapatos de niña recortándose contra
el suelo granuloso del andén y luego en la suave presión
de la mano de mamá empujándome. Hace un rato, su
kimono había brillado resaltando contra el fondo oscuro
del río. Al cruzar el puente, veo en el agua el reflejo de
las nubes huidizas del amanecer, pero cuando llegamos a
la estación ya era mañana. Mi padre baja de uno de los
vagones y su silueta acercándose por el andén me inspira
reverencia y temor. Niña Yazuhiko, Niña Yazuhiko,
repite al verme. Empiezo a bajar la cabeza inclinándome
frente a él y cuando termino, la rugosidad del pavimento
se tiende un segundo bajo mis ojos para enseguida
estallar desintegrándose en el resplandor de miles de
soles. Vuelvo a alzar los ojos. La arena sigue abriéndose
como pequeñas fosas bajo mis pies y oigo la voz de un
compañero que me grita que lo espere. Me detengo y
lo espero. Mientras nos abrazamos va cayendo la noche



VICTORIA GUERRERO

la ciudad del reciclaje
(por estos días)


con el corazón hecho trizas atravieso un puente
una superficie metálica incapaz de corromperse
abajo
se asoma un río inmenso
gélido
un hermoso espejo azul que cobija a sus muertos:
tres punks
un profesor universitario
una mujer desconocida (siempre lo somos)
                                  
flotan sobre sus aguas
yo les llamo mis ofelias postmodernas en la ciudad del reciclaje
(do not recycling is illegal –dijo la dueña de casa
y enseguida me puse a separar las astillas de mi corazón)
nadie diría que esos cuerpos me atraen
y sin embargo
una parte de mí se inclina hacia ese lado
desde donde se mira el vacío como recuerdo de una infancia feliz
las aguas me esperan
  y me acobardo
tiro del otro lado
no menos incierto
por donde las luces de los autos se devoran
unas tras otras
unas tras otras
y mi cuerpo quedaría engullido tragado por ellas
            una desnudez de espanto
me digo
y otra vez
                        me acobardo
al otro lado del puente (el principio o el fin poco importa)
un río menos brillante cruza bajo mis pies
el rímac se eleva sobre mi memoria como lo que es:
un lecho oscuro que opaca nuestra miseria
y sin embargo
ese lecho de barro hostil tal vez alguna vez fue bueno
y meció entre sus garras tiernas
a mis abuelos
a mi padre
a mi madre
a mi hermana
a la pequeña luz maría
o a mí
sudaca cuya sombra se refleja en un hermoso río pálido      
dispuesto a quebrarse a la primera bocanada de luz
o  al chillido de otro cuerpo (el splash de la muerte)
como todos estos
heridos de inocencia
en la ciudad del reciclaje
cuyos puentes jamás se quiebran

martes, 9 de julio de 2013

EN MARCO: Ernesto Cardenal. Poema de ADN nuestro ADAN












HIROSHIMA

En Hiroshima no queda ningún recuerdo de la bomba, salvo
el gran parque conmemorativo en el epicentro.
Después de mi conferencia sobre Nicaragua en Hiroshima (1988)
la conversación con hibakusha (víctimas): Suzuko Namata:
"Vi un color muy bello, como arco-iris", me traducen.
Hiroto Kuboura, sin un ojo. Tenía 19 años entonces.
"Fue una luz azul muy intensa", dice.
Michito Yamaoka, a 800 metros del epicentro:
como el flash de una cámara fotográfica sobre sus ojos.
"Tantos cuerpos con intestinos de fuera, como salchichas.
Desde entonces no he podido comer una salchicha."
Truman lo supo mientras almorzaba. Brindó allí mismo.
                Ojos chorreando derretidos.
                                 Piel colgando como algas negras.
Cuerpos engusanados como un montón de arroz.
           Sin casas Hiroshima se vio chiquita,
           muy cerca las montañas que la rodeaban.
Shozo Muneto, hibakusha, dice:
                "Ahora toda la humanidad es hibakusha."

viernes, 5 de julio de 2013

Dos Colecciones nuevas se suman a Fondo de Animal Editores


2013 Trae nuevas sorpresas editoriales y a la publicación de los nuevos libros, que lanzamos este año, se suman los libros de 2 nuevas colecciones: - HIPOCAMPO [ Narrativa de Poetas ] - que se inaugura con la antología narrativa del emblemático poeta cubano Lorenzo García Vega y - QUIMERA [ Traducciones de Poesía ] - que inicia con la antología poética del autor norteamericano Charles Bernstein (traducción de Enrique Winter). Estamos seguros de que estos libros serán muy bien recibidos por quienes conocen el trabajo de estos autores y por los asiduos lectores que aún no han entrado en contacto con estos talentos literarios.


...La Luna de anoche fue la misma que iluminó aquella...
Apunto esto, pero no sé, no recuerdo, qué lugar fue el que, una vez, iluminó la Luna de anoche, y, por supuesto, tampoco puedo recordar en qué tiempo, la Luna pudo iluminar ese lugar que no recuerdo. -La tarde: quisiera quedarme con una bola sobre un cuadrado. ¿Nada más? Nada más y, sin embargo, desde ahí pudiera reinventarme. ¿Pero estoy hablando por hablar? No.
¿Una bola sobre un cuadrado, para así reinventarme? Sí.
En 1934, en La Habana, había unos mosaicos en el comedor del Hotel Bristol. La luz del sol, cuatro de la tarde, que entraba por la ventana. Pero ¿cómo se puede, con palabras, expresar la destilación de aquella luz en el comedor del Hotel, hasta poder transformarse en una bola sobre un cuadrado y, con ello, reinventarme?... [Fragmento]









ESTA LÍNEA
Esta línea está despojada de emoción.
Esta línea no es más que una
ilustración de una teoría
europea. Esta línea carece
de sujeto. Esta línea
no hace referencia a nada
fuera de su contexto en
esta línea. Esta línea
trata sólo sobre sí misma.
Esta línea no tiene significado:
sus palabras son imaginarias, sus
sonidos inaudibles. Esta línea
no se preocupa de sí misma ni de
nadie más —es indiferente,
impersonal, fría, poco atractiva.
Esta línea es elitista, requiere,
para comprenderla, años de estudio
en bibliotecas atrofiantes, tragarse
tratados esotéricos sobre
temas imposibles de pronunciar.
Esta línea rechaza la realidad

José Kozer ganador del Premio Iberoamericano Pablo Neruda 2013

Con mucha felicidad anunciamos esta noticia y felicitamos al poeta José Kozer por haber sido galardonado con el tan merecido y prestigioso Premio Iberoamericano Pablo Neruda 2013. 

Celebramos junto a José Kozer, autor de nuestro sello editorial y aprovechamos la ocasión para anunciar su  libro dentro de la Colección ABRAXAS, el cual estará disponible a mediados de julio de 2013. Acá la portada->

A continuación reproducimos la noticia que apareció en los medios vía agencia EFE:
El autor cubano José Kozer fue galardonado con el Premio Iberoamericano de Poesía "Pablo Neruda", la más alta distinción que otorga el Gobierno chileno a un poeta de la región, en su décima edición.
José Kozer sucede como ganador del Premio Iberoamericano "Pablo Neruda" al poeta chileno Nicanor Parra.
El anuncio del ganador lo hizo el ministro de Cultura, Roberto Ampuero, en un acto celebrado en la casa museo "La Sebastiana", la vivienda que el poeta chileno, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1971, tenía en la ciudad de Valparaíso. Se trata de "un extraordinario poeta, con una obra muy prolija, reconocida internacionalmente, sólida e innovadora", destacó sobre el ganador el ministro Ampuero, que presidió el jurado, integrado además por el peruano Julio Ortega, la mexicana Margo Glantz, el uruguayo Echavarren y los chilenos Leonardo Sanhueza y Soledad Fariña.
Kozer, que vive en Estados Unidos desde 1960, es hijo de emigrantes judíos provenientes de Polonia y Checoslovaquia y en su vida literaria ha publicado más de 50 títulos, principalmente de poesía. Clasificado en la estética neobarroca e identificado como una de las figuras centrales de esta corriente literaria, durante 30 años Kozer ejerció como profesor de literatura hispana en el Queens College, de Nueva York, donde además fue Jefe de Cátedra del Departamento de Literatura Comparada.
Radicado actualmente en Hallandale, estado de Florida, destacan entre sus obras "Este judío entre números y letras", "Y así tomaron posesión en las ciudades", "Bajo este cien", "Ánima" y "Un caso llamado FK", entre otros. "Justo cuando me entero estaba corrigiendo una poesía, muy temprano en la mañana, y aunque me habían dicho que quizás podía quedarme con el premio, fue de todos modos un gran honor", dijo Kozer desde su casa, en un contacto telefónico. Durante su trayectoria, el galardonado ha recibido la Beca Cintas, la Beca Gulbenkian y el Premio Julio Tovar de Poesía (1974).
Ha sido además antologado y publicado en numerosos periódicos y revistas de Europa, América Latina y Estados Unidos. José Kozer sucede como ganador del Premio Iberoamericano "Pablo Neruda" al poeta chileno Nicanor Parra, el creador de la antipoesía, que lo recibió en 2012. El galardón fue creado en 2004, como parte de las actividades celebradas al cumplirse el centenario del nacimiento de Pablo Neruda (1904-1973) y está dotado de 60.000 dólares, además de una medalla y un diploma.
Como es habitual, el premio le será entregado a Kozer el próximo 12 de julio, fecha del cumpleaños del autor de "Residencia en la Tierra", "Canto General" y "Versos del Capitán", entre muchas otras obras. Antes que Nicanor Parra el año pasado, los galardonados con el premio han sido el mexicano José Emilio Pacheco (2004), el argentino Juan Gelman (2005), el peruano Carlos Germán Belli (2006), la cubana Fina García Marruz (2007), la chilena Carmen Berenguer (2008), el nicaragüense Ernesto Cardenal en (2009, el peruano Antonio Cisneros (2010 y el chileno Óscar Hahn, en 2011.
[EFE]