miércoles, 21 de noviembre de 2012

Cortos del PRE ESTRENO de Fondo de Animal Editores FIL Quito 2012







Fragmentos de las Presentaciones:

VOLVERÉ Y SERÉ LA MISMA: Marosa di Giorgio publicada por primera vez en el Ecuador 
Por Aleyda Quevedo 

En la historia del arte Marosa di Giorgio (Salto, Uruguay, 1932 – Montevideo, 2004) encarna en un solo ser: personalidad irrepetible y potencia poética y narrativa, originalísimas. 
Fue en el 2001, durante mis días de estancia como poeta invitada al Festival Mundial de Poesía de Medellín, cuando la conocí y tuve el privilegio de conversar, desayunar con ella, pasear y contemplarla, en uno de sus performances naturales: maquillarse. 
Nunca olvidaré esa manera tan suya de vestirse para los recitales de poesía. Ella elevó la lectura de poesía a una gala sagrada. Esa manera tan particular de vestirse y tan suya, como si se tratara de encarnar el personaje de una bruja roja e iluminada por hadas del bosque, y ese trato delicado y sus expresiones cultas, que atraían a todos. Un verdadero enriquecimiento espiritual fue para mí compartir con ella en ese inolvidable festival, hoy por hoy el más importante, grande e influyente del mundo contemporáneo. 
Ella es alguien que vivió sus propios sueños y los puso en versos de un tono raro y que ahora es canónigo. Escribió su propia vida que se hizo poemas y profundizó en su propia obra que fusionó todas las líneas de la narrativa y la poesía. Invocar la INFANCIA es uno de los ejes de su obra, con esos pies delgados de pasar por la vida como un ángel exclusivo, trayendo las palabras del poeta Eduardo Espina, quien fue su amigo personal y es uno de los que más conoce su obra. 
Ahora, para seguir alimentando nuestro animal sagrado, Marosa di Giorgio llega a la mitad del mundo, a sus lectores del Ecuador, bella y sobriamente editada por Fondo de Animal Editores, y es la primera criatura poética impresionante que inaugura la Colección AVE ROC. Bautizada así por los editores de Fondo de Animal, por un verso de Marosa, que ustedes descubrirán en este libro justo y fascinante, que bajo el talento creativo de Isabel Mármol, nos transporta a mirar de frente a una de las aves más originales, raras y cautivantes de la poesía universal: Marosa, esa Marosa inolvidable e imprescindible. 


FONDO DE ANIMAL, UNA LECCIÓN PARA LOS DILETANTES
Por Marcelo Báez Meza 

Fondo de Animal es la primera editorial internacional en Ecuador. Es el proyecto más ambicioso que se ha dado en Ecuador en los últimos 25 años, después de que Oveja Negra publicara con El Conejo una colección escritores ecuatorianos a fines de los años ochenta. 
Fondo de Animal va más allá. Apuesta por publicar a poetas internacionales. La colección Abraxas, como su nombre lo dice, abraza a dos poetas de diferentes nacionalidades y los reúne en tomos breves, con un paginaje que no llega a las cien páginas. Son ediciones funcionales, elegantes y completamente dúctiles. En cada volumen se abrazan dos poetas: uno de vanguardia y otro de retaguardia si somos respetuosos con los términos exactos de la historiografía literaria. En cuanto al contenido no se puede pedir otra cosa. Estamos ante poetas que asumen riesgos. No se trata de experimentos formales como los que acostumbran los poetas locales. Estamos ante discursos sólidos, maduros, que no se basan en juegos pirotécnicos típicos de nuestro medio. Se trata de un sello que busca ofrecer una panorámica de la poesía hispanoamericana. 
El libro de Eduardo Espina y Rodrigo Flores destaca por su cercanía a la prosa poética, por esa atracción hacia el abismo. Forma y fondo juegan en el uruguayo y el mexicano sin ser excluyentes en ambos discursos. El tomo 2 de la colección Abraxas está a cargo del peruano Róger Santiváñez y el chileno Héctor Hernández Montecinos. El peruano simula ser un poeta de corte clásico con una métrica aparentemente tradicional. Esto lo hace más moderno que nunca. El chileno, después de su prólogo de prosa poética sin puntuación, hace que su discurso poético mute en un verso libre de gran poderío con reminiscencias grecolatinas. El tomo 3 de Abraxas contrapone al argentino Mario Arteca y al peruano José Carlos Yrigoyen. El rioplatense hace desfilar una miríada de referencias intertextuales sobre la historia del arte, específicamente sobre las vanguardias. El poeta del incario gusta del verso libre de largo aliento, con una poesía sincopada que parece en todo momento jazz. 


CARTA CIRCUNSTANCIAL A UN AMIGO SIN MERIDIANO EN EL ECUADOR
Por Rodrigo Flores Sánchez 

Como lo quería Rimbaud, tu poesía es fruto de una deliberada desorganización. Justo al releerte, pensé en algo que dice el filósofo italiano Giorgio Agamben, en su extraordinario ensayo Lo que resta de Auschwitz. El archivo y el testimonio: “El gorgóneion, que representa la imposibilidad de la visión, es aquello que no se puede no ver”. Es decir la medusa no es aquello que nos provoca la ceguera, sino lo contrario: al encontrarnos con ella ya no podemos desistir de mirar, de mirarla. Sin embargo, la paradoja consiste en que al no poder dejar de observar estamos impedidos de visión. Y es que en efecto, aunque tal vez me equivoco, la tradición de escritura en que te inscribes apuesta por sustituir el ojo por la pluma, y la visión por la pluma. ¿Recuerdas esa famosa carta de Arthur Rimbaud a su antiguo profesor donde el adolescente francés afirma: “Quiero ser poeta y me estoy esforzando en hacerme Vidente”? En su texto “Los estados del yo ante la experiencia del efecto”, sobre Los diarios sumergidos de Calibán, cuarto libro de tu antología, Eduardo Espina ensaya la siguiente idea, la borradura: “Esta estrategia de inscripción y borramiento simultáneos atenúa la entelequia insinuando hacer su aparición en cualquier momento. Paradójicamente, la inminencia de ese algo se vislumbra mejor cuando está a punto de desaparecer y lo incomprensible de la actividad del pensamiento deviene escritura tras haber quedado incumplida su actividad. La modulación de la voz es la narrativa de un registro performático. ¿Cuándo acaba, cuándo termina?” 
Coincido con estas palabras. A lo largo de estos cinco libros hay síntomas claros de esta situación, de un extravío y una oclusión conseguida a fuerza de una desmesurada apertura verbal. En Monsieur Monstruo, tercer título de esta compilación, dices: “Muchas veces te has preguntado si alguna vez podrás dejar de corregir tu pasado mientras lo vas contando”. Luego más tarde, insistes: “Supe que te amaba cuando perdiste el rostro”. Existe una constante preocupación y una nítida conciencia por la fisura definitiva entre testimonio y escritura, un conocimiento trágico, en consonancia con el ciclo histórico de las vanguardias, de que escribir conlleva a la autodestrucción, y desde luego que no me refiero a la romántica muerte del vate, del rapsoda iluminado, del tiernísimo beatnik, del ingenuo bukowskito, que hoy tanto pulula en las letras latinoamericanas, sino de la devastación del testimonio en favor de su devenir ficción: vida o escritura/ vida y escritura/ vida ≠ escritura. 
Había leído algunos libros contenidos en tu antología por separado, pero ahora lo hago en conjunto y mi conclusión es que, a diferencia de quienes opinan que cada uno es insular, para mí pertenecen a un work in progress que no has concluido y que no puedes ni debes concluir. Si en Fundación de la niebla, prima un testigo, casi siempre en forma de segunda persona, que vislumbra, tras la espesura, “una brutal invitación al infinito”, en Demonia Factory, mi libro preferido, existe una suerte de desdoblamiento, de espejos que conducen a otros espejos, de pasadizos que sólo remiten a la tautología. Ahí, cada texto despliega su propio reflejo y la propia anulación de ese reflejo: “Este espejismo que conversa contigo en esta Isla forjada por esqueletos”. Monsieur monstruo lo leo como un título gemelo, de intensidad parecida, sólo que si en Demonia Factory cada uno de los textos era una pieza de un inextricable laberinto, en este volumen lo es cada frase, cada partícula de sentido: Funes el memorioso en un matrimonio ilegítimo con Pierre Menard, autor de ti mismo. En estos cuatro primeros libros es posible observar una rotación de la figura del testigo: el observador que se mira a sí mismo y, al hacerlo, se anula. Se comienza observando tras la neblina y se termina con la mirada atada al mundo.

lunes, 5 de noviembre de 2012

PRE ESTRENO Feria del Libro Quito 2012


Fondo de Animal Editores tiene el orgullo de presentar sus cinco primeros libros y a ocho de sus importantes autores latinoamericanos en un evento de PRE ESTRENO que tendrá lugar el sábado 17 de noviembre, a las 17h00, dentro de la Feria del Libro 2012 y que contará con la participación de:

Marcelo Báez Meza, presentando de la Colección Abraxas, los libros biautorales,

Espina+Flores: Eduardo Espina, Rodrigo Flores Sánchez
Santiváñez+Hernández: Róger Santiváñez, Héctor Hernández
Arteca+Yrigoyen: Mario Arteca, José Carlos Yrigoyen 


Aleyda Quevedo, presentando de la Colección Ave Roc

La Edad Anaranjada de Marosa di Giorgio


Rodrigo Flores Sánchez, presentando, 

Los Duelos de una Cabeza sin Mundo de Ernesto Carrión

miércoles, 1 de agosto de 2012

BINOCULARES: Mario Arteca ^ José Carlos Yrigoyen. Poemas de: Arteca + Yrigoyen


MARIO ARTECA

Circular
 24

Igual a un génesis surge
un “ampo de leche”.
Otra vez Herrera, cuando lo releo
como lo leo. Y donde surge
un “ampo de leche”.
Porque si fuese un “campo de leche”
Estaríamos ante una figura, pasteurizada
por la poesía, situación que no interesa.
Y así caer en la paráfrasis de Rimbaud:
“La poesía no tiene edad,
nada más se desplaza”. Y qué hago yo
revisando un texto de este muchacho,
sino desplazarme. “Porque estar parado
significa la muerte”. Desde donde
se nos habla en el momento
de transferirnos un sentimiento confuso,
una instantánea del inconsciente.
O un deslizamiento hacia el corazón
del entramado, en el momento
de transferirnos, otra vez,
un sentimiento confuso. Lo mismo
si se piensa que no se puede ser amante
de la verdad, a menos que aborrezca
la multitud; para luego caer de un timón
al silogismo. Pero como siempre la parte
no hace al todo, la secuencia se corta,
la forma da paso al formato,
y cierta dureza se desenoja,
contrae la materia.

Tal cosa sucede mientras
la paráfrasis de Rimbaud
(“la poesía no tiene edad,
nada más se desplaza”)
desenrolla un hilito ontológico.
Cuando termina de desenrollarse
hay lo que se dice un “campo de leche”.
Pero no debe entenderse eso como
la paráfrasis de un verso de
Herrera y Reissig, porque no se abunda
en citas “a salto de mata”.
Debe entenderse lo que se entiende,
pues ese hilo, en verdad hilito,
es producto de un deslizamiento.

 
JOSÉ CARLOS YRIGOYEN

A  RCA, en sus treinta años

Esto tiene que hacerse así.
De modo narrativo. Sin secretos:
como si nadie hubiera encontrado
todavía la manera de cortarle
de golpe cualquier posibilidad
  al intelecto,
como ignorando que con el tiempo
nos vamos pareciendo más
a una casa vieja y vacía
—claro, vacía si no contamos
a los murmurantes fantasmas
que habitan en ella: jugadores
de tercera clase regresando
a los camerinos con la anatomía
cansada. Un juego donde
a la mitad ya nos declaramos
vencidos y pensamos cuál será
la mejor manera de terminar esto.
(Eso, eso es: una coda será
la mejor forma de terminar esto)
Porque esto debió hacerse
de recuerdos y deseos
—al igual que la ciudad donde
este año pasaste el invierno.
¿Recuerdas en tu habitación ahora,
luego de la fiesta, los cuerpos 
que amaste como se finge
una enfermedad, las imágenes
sucesivas de cada uno
de esos cuerpos apenas iluminados
por el televisor, entre las que
ascendió, sin poder controlarlo,
el interminable cielo 
de las incómodas opiniones 
ajenas sobre uno mismo? 
Si hubo un mecanismo oculto 
para ser conscientes de todo eso
—el corredor luminoso que forman
dos piedras al chocar entre sí—,
puedo decirte que hoy, todos
juntos, hemos acabado con él.
Hemos bailado, haciendo remolinos
en el aire, descongelándonos
los labios con ardientes mentiras, 
apartando con desdén el odioso 
cuaderno en blanco de la verdad,
escrito compulsivamente
por una mano que nunca,
de ninguna manera, puede ser 
la nuestra. Por eso hemos bailado
los cinco toda esta noche, por eso 
cuando más tarde estemos 
dormidos soñaremos con un país 
donde el dialecto que hablan todos
lleva el nombre de metáfora. 
Y te prometo que bastará con eso
para que seamos felices. No habrá
otra certeza, ni casas rodantes 
abandonadas en la periferia
de la mente, ni la persistencia
del pájaro picoteando un cerebro
en el jardín. Todos nuestros 
demás sueños, vivencias, canciones,
no serán más que alimento
para el fuego.

 

Imágenes: Presentación del libro "Los Duelos de una Cabeza sin Mundo"

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El libro "Los Duelos de una Cabeza sin Mundo" se presentó en la 17 Feria internacional del libro de Lima. 
Estuvieron presentes (de dere. a iz.): el poeta José Carlos Yrigoyen quien tuvo a cargo la presentación 
del libro, el autor Ernesto Carrión y el coeditor (Tribal) José Córdova.

domingo, 22 de julio de 2012

Presentación del primer título de Fondo de Animal Editores

Fondo de Animal Editores en coedición con Perú Tambo Editores, para su sello Tribal, se complacen en presentar el libro "Los Duelos de una Cabeza sin Mundo" del poeta ecuatoriano Ernesto Carrión. 

El acto estará a cargo de los escritores José Carlos Yrigoyen y José Córdova, dentro de la programación de la XVII Feria Internacional del Libro de Lima.

Día: martes 24 de julio 
Lugar: sala Blanca Varela 
Hora: 20h15

A continuación un fragmento del texto que el poeta Antonio Gamoneda obsequió para este libro:

"Pienso en ti y pienso en mí: ¿quién de los dos es el pescador que no existe? Dímelo, por favor. Es ciertamente difícil existir y también es difícil no existir, sin embargo hemos de saber quiénes somos antes de que se levanten los maíces sagrados y comiencen los días en que se celebre la incongruencia de la muerte." A.G.

martes, 17 de julio de 2012

BINOCULARES: Róger Santiváñez ^ Héctor Hernández Montecinos. Poemas de: Santiváñez + Hernández



RÓGER SANTIVÁÑEZ

ROBERTS POOL
[Segunda Estación]
6

Memoria del almendro en mi jardín
Su sombra todavía me enternece si
Escribo del verano adolescente para

Qué las hojas caen sobre el pasto
Se vuelven amarillas muertas cómo
Suenan si camino sobre ellas plash

Plash & el mundo está nítido a esa
Hora perfecta vientos del desierto lau
Reles de Vice al final de la civilizada

Vía cerca del mar el insólito balneario
Brisa que alegra los flamencos a lo lejos
Hacen línea al fondo en la orilla de

La isla perfume de caballa frita
& el sol que se prende en tus pe
Zones dorados no me queda sino

        El dibujo bajo la lycra


 

HÉCTOR HERNÁNDEZ MONTECINOS

*

Sólo el muerto es feliz cuando escribe
porque es la autobiografía de
otro No la historia de una vida
sino la vida de una historia que ha
experimentado la sensación de fin

Aun siendo así el movimiento de
la mano cadavérica Autómata Es un
género La emoción Ese momento
en que la noche está silenciosa y entra
una brisa fresca que levanta la cortina
de la ventana que da al Jardín
Codificado Todo en calma Afuera
nada se oye
Hablar solo Repetir todas estas líneas
para que luego la mano continúe
Se habla en voz alta y la mano oye
Medita y siente la tentación de no
escribir

El miedo preconiza todo lo que
vive El lenguaje es el único don
heredado de los muertos No tengo
miedo a decir en voz alta que el
lenguaje es el único don heredado
de los muertos Lo he dicho Silencio
Fue
Ahora estoy escribiendo mentalmente
No quisiera moverme La cortina
ya no se agita
 
 

martes, 10 de julio de 2012

BINOCULARES: Eduardo Espina ^ Rodrigo Flores. Poemas de: Espina + Flores



EDUARDO ESPINA

Poesía nunca puede ser tú
(Cómo utilizar el Producto Poético
Interno -PPI- en bien del individuo
y del país)

Primero explicar de qué trata el poema.
Después, escribirlo. Eso puede esperar.
¿Ha de nombrar algo real mientras dice
por separado “abril es el mes más cruel”
o, mejor, “febrero es el mes más corto”?
¿Empezar apenas alguien pueda hablar
de la vida, del bidet, de ningún país de
los que todavía existen, con gente recta
o tranquila, si es que países así quedan
para quitarse los calzoncillos de viyella
de un modo sencillo al engalanar al yo?
Cualquier poema quiere aprender cómo
oír algo, dejarse rodear de tanto cuanto
alguna vez dijo, darle en cualquier caso
una oportunidad a las palabras y luego,
alegrarlas, ponerles voz para que sepan
sentirse arreciadas por los sentimientos
o inventar uno único, hacer útil a la luz,
preguntarle a la Belleza si las ideas en
gran cantidad hacen alguna diferencia
a la hora de mirar al viento desde aquí.
Se trata, pues, de resolver una vertical
situación donde la vida nunca nace sola,
de hacer resucitar al deseo sin pelos en
la lengua, pues también de eso se trata.
Al final, habrá que preguntarle a quien
lo hizo –para que también él pregunte-
qué tan feliz está todo con el resultado:
¿muy? ¿algo? ¿poco? ¿nada? ¿o tanto?

 

RODRIGO FLORES

Arenal

Acabo de ver el letrero que dice:
Se saca cascajo.
Las letras en la puerta
de la camioneta.

Las letras rojas titilan y clavan.
Y yo voy dando vueltas.
Doy vueltas a las palabras.

Se saca cascajo de mi boca,
podría decir.
Se saca cascajo
¿De dónde se saca?,
me pregunto.
La camioneta sale
de la casa.
Avanza.
Creo que sacó cascajo de la casa.
Y yo repito.
La camioneta
con letras rojas
en la portezuela
saca cascajo.
Eso hace porque eso dice.
Presente del indicativo.

Me saca de mí,
me sacó de mí el letrero,
más que nada el sonido
reiterándose.
El sonido del letrero
me sacó de mí
para escucharme decir:
se saca cascajo.
Me sacó a mí para decirme
que de cascajo en la cabeza
voy lleno,
vengo lleno
de cascajo.
Quieren sacarme el cascajo
pero yo no quiero.
Estoy bien.
No quiero que me saquen de mí.
Que mejor
venga
la camioneta.
 

lunes, 2 de julio de 2012

EN MARCO: Marosa di Giorgio. Poema de La edad anaranjada











Ayer conocí el nombre secreto de mi casa.
Era ya el atardecer, y todos paseaban, por la huerta, el jardín,
la calleja, donde las coliflores levantaban sus hermosas puntas y tazas de plata. Ya ardía alguna estrella, algún cometa y su cabello fatídico.
    
Entonces, tomé la lámpara, la más pequeña, y fui, en puntas de pie,
hasta el armario. Busqué el libro, sigilosamente, pasé hoja por hoja; hasta que, todo empezó a temblar como si estuviera por llegar la muerte, y todo se quedó inmóvil como si ya hubiese llegado.
    
Y yo la vi; no la rosa encarnada que estás imaginando, ni rosa,
ni amarilla, ni una efectista rosa negra. Sólo un pimpollo plano y claro, de pocos pétalos.
Parece de agua, una gema de mármol, parece un lirio.
Pero, Rosa es el nombre secreto de mi raza.
La tarde caía como si fuera un siglo

jueves, 28 de junio de 2012

1363... vistas en menos de 48 horas!



¡No cabemos en este cuerpo animal! Agradecemos inmensamente a todos quienes nos visitaron desde: Ecuador, Estados Unidos, Perú, México, Chile, España, Argentina, Guatemala y Canadá. Esperamos poder seguir entusiasmándolos con todo lo que tenemos preparado. Por favor sigan en sintonía. Pronto estaremos publicando más noticias sobre el evento de lanzamiento de FONDO DE ANIMAL EDITORES y de nuestros primeros títulos en diferentes latitudes. 

lunes, 18 de junio de 2012

Punto de Partida



Fondo de Animal Editores inicia su actividad en el 2012 desde Guayaquil, Ecuador. El próximo mes de agosto de 2012 se llevará a cabo su lanzamiento oficial, estrenándose de la mano de los escritores: Marosa di Giorgio, Eduardo Espina, Héctor Hernández Montecinos, Róger Santiváñez, Rodrigo Flores Sánchez, José Carlos Yrigoyen, Mario Arteca y Ernesto Carrión.  

Próximamente anunciaremos las fechas de lanzamiento de nuestros primeros títulos, así como otras novedades que estamos cocinando a fuego lento.